El rostro más consagrado de "Yingo" había sufrido un impasse cuando la organización del Festival decidió quitarle las credenciales, luego de pasearse como "Pedro por su casa" en el Shetaron Miramar, contraviniendo todas las normas de seguridad. Pero tras gestiones internas volvió a recuperar el pase y hoy camina como si nada, en las instalaciones que albergan a los artistas "top one" del certamen.
Sin duda "el loquillo" se ha vuelto todo un fenómeno, es cosa de pararse cerca de él en el lobby del hotel más cool de la Quinta Región, para ver como grandes y chicos caen en una especie de histeria colectiva al verlo pasar. Los gritos son ensordecedores, mientras él todo canchero se mueve como león enjaulado, con ganas de hacer más y más notas para su segmento juvenil.
Los guardias lo tienen entre ceja y ceja, porque conocen la fama del jovenzuelo, quien en cualquier momento se mete a las habitaciones de los artistas, haciendo gala de su jabonoso actuar, sin ir más lejos, nos enteramos que los encargados del orden tienen clave para identificar al mozuelo. Si escuchan ¡¡¡atención!!! ¡¡¡atención!!!, tenemos un "KD", es porque Karol Dance esta tratando hacer de las suyas.